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Milton-FriedmanLos alumnos de Historia del Pensamiento Económico I leyeron a Milton Friedman: “La responsabilidad social de los empresarios es incrementar sus ganancias”.

El artículo, publicado en la revista del New York Times es claramente desafiante, típico de Friedman. Con un título agresivo busca llamar la atención de los lectores. Así lo comenta una alumna:

“Friedman hace hincapié en su rechazo a la responsabilidad social de la empresa. Friedman establece que no puede hablarse estrictamente sobre RSE ya que, quienes adquieren responsabilidades son las personas y no una corporación artificial. Quienes deben ser responsables son las personas y no una corporación artificial. Quienes deben ser responsables son los empresarios, dueños, o quienes representan a las compañías, es decir, los ejecutivos corporativos. Ahora bien, ¿en qué consiste esa responsabilidad?”

“El ejecutivo corporativo es también una persona en su propio derecho y, como tal, puede que tenga muchas otras responsabilidades que reconozca o asuma de forma voluntaria: para con su familia, su conciencia, sus sentimientos de caridad, su iglesia, sus clubes, su ciudad, su país. Puede que se sienta obligado por dichas responsabilidades a dedicar parte de sus ingresos a causas que considera respetables, a rechazar trabajar para ciertas corporaciones, e incluso a abandonar su trabajo, por ejemplo, para incorporarse al ejército de su país. Si lo deseamos, podemos referirnos a algunas de estas responsabilidades como “responsabilidades sociales”. Sin embargo, en este sentido el ejecutivo corporativo está actuando como principal y no como agente; está gastando dinero, tiempo o energía, y no el dinero de sus empleadores o el tiempo o la energía que por contrato se ha comprometido a dedicar a los objetivos de los mismos.”

 

El tema es tan sensible que muchos no llegan a ver los argumentos de Friedman. No digo estar de acuerdo, sino simplemente entenderlo. Lo mismo debe haber sucedido con muchos de sus lectores.

Algunas de las preguntas que los alumnos plantearan:

¿El individuo en el rol del individuo corporativo pierde la capacidad de hacer cualquier acción responsable socialmente?

Respuesta: No, como dice el texto antes puede hacer lo que quiera con su propio dinero, digamos, con su sueldo de ejecutivo. Pero incluso podría hacerlo como parte de la política la compañía si muestra a los accionistas que esas acciones aumentarán el valor de la empresa.

¿Sobre qué basa su postura de que las personas jurídicas no tienen obligaciones morales? ¿No cree que el fin que persiguen las personas físicas al acatar obligaciones morales aplica también a las personas jurídicas?

Respuesta: Es que las personas “jurídicas” no actúan, sólo las personas lo hacen. Las acciones que pueden evaluarse desde una perspectiva moral son las acciones de personas, inevitablemente. En el caso de la empresa, serán las personas que son propietarias, los accionistas, u otros si es que ellos han delegado esas decisiones en otros.

¿Cómo explica que en los últimos años hayan aparecido distintos estándares en materia de trato laboral, contaminación, trato animal, etc., con los cuales las empresas se ven obligadas a cumplir no por ser una obligación legal, sino porque es de buena reputación y de buena imagen?

Respuesta: En primer lugar, si no son legales, no son “obligatorias” en el sentido de que no se usa la coerción para que se cumplan. Y es precisamente el argumento de Friedman que por cuestiones de reputación y buena imagen las empresas los adoptarían. Por eso dice que hay una “mano invisible” que lleva a las empresas a realizar acciones de este tipo.

¿Quién puede juzgar si la responsabilidad social es llevada a cabo por un interés particular o uno verdaderamente caritativo?

Respuesta: Desde la perspectiva utilitarista de Friedman no se puede, por eso hay que evaluar las consecuencias.

¿No cree que sea un poco denigrante y simplista afirmar que el único propósito de una empresa es obtener el máximo beneficio posible?

Respuesta: Es que ese incentivo la llevará a buscar todos los otros objetivos que sean valorados

Si una pastera tala todas sus plantaciones de árboles su producción aumentará notablemente al igual que sus beneficios. Sin embargo a medida que pasen los meses se agotará el stock de madera y no podrá producir más celulosa hasta que vuelvan a crecer los árboles que taló. ¿No cree que en ciertas situaciones buscar el máximo beneficio puede terminar siendo una medida positiva a corto plazo con consecuencias desastrosas a largo plazo?

Respuesta: SI hace eso no estará maximizando su valor, el precio de las acciones caerán en forma inmediata. Los accionistas quieren maximizar sus ganancias, el valor sus acciones en el largo plazo, echarían de inmediato al gerente que decidiera hacer eso.

Para el autor, la empresa debe incrementar sus beneficios dentro del marco de la ley. ¿Qué hay de la ética? ¿Se justificaría otorgar hipotecas a personas sin capacidad de pago a tasas imposibles sabiendo que con embargar dichas propiedades se obtiene un buen retorno?

Respuesta: No habría ninguna maximización si se dan hipotecas a quienes no pueden pagarlas.

En un mundo atravesado por profundas desigualdades en la distribución de la riqueza, ¿no cree que las acciones de responsabilidad social son una inversión –comparable a la publicidad- con la que las empresas intentan legitimarse ante sus consumidores, especialmente cuando éstos son sectores sociales con ingresos marcadamente inferiores a los de los ejecutivos de estas compañías?

Respuesta: Sí, y no sólo ante esos sectores, ante los de altos ingresos, ante los funcionarios, ante los medios.

¿No cree que existen conductas de algunas empresas que, pese a no ser ilegales, son al menos éticamente cuestionables y justifican la introducción de la doctrina de la RSE para minimizar el perjuicio social? Pienso, por ejemplo, en un escenario de escasez de divisas donde determinadas empresas incrementan o adelantan sus compras de dólares o retiran divisas del país para intentar forzar una modificación al alza en el tipo de cambios.

Respuesta: Parece éticamente cuestionable que un gobierno impida a una persona o empresa disponer de su propiedad, obligarla a entregar dólares que le pertenecen o negarle la posibilidad de comprarlos, y hacerlo al precio que el mismo establezca. Eso parece más bien una defensa contra una violación de la propiedad y los contratos.

¿Constituyen las ONGs entidades que distorsionan los resultados óptimos a los que llegaría el mercado, considerando que consumen mano de obra y recursos de capital para mantenerse operativas y conseguir sus objetivos?

Respuesta: Las ONGs son entidades voluntarias que persiguen objetivos establecidos por sus fundadores y compartidos por quienes las financian. Son, precisamente, uno de los caminos a través de los que las personas pueden canalizar sus preocupaciones sociales, como diría Friedman, con su propio dinero, esfuerzo y tiempo. No distorsionan ningún resultado porque, precisamente, están cumpliendo con las preferencias de sus propietarios o de quienes las financian.