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John P. CochranEn el día de ayer, Nicolás compartió con nuestros lectores del blog la triste noticia sobre el fallecimiento de John P. Cochran. Referencias suyas abundan en la web, como su trabajo científico como profesor e investigador en la Universidad Metropolitan State en Denver, sus columnas frecuentes en el Mises Daily o la traducción al español de muchas de sus columnas en Mises Daily en español.

Aquí sólo quiero compartir un borrador de la traducción al español de la entrevista que tuve la suerte de compartir con él, y que fuera publicada en el volumen III del libro “La Escuela Austriaca desde Adentro.”

Sin duda su legado para la macroeconomía del capital será estudiado por todos aquellos jóvenes investigadores que deseen profundizar en el área.

Abajo la entrevista completa.

El Doctor John P. Cochran sirvió como Decano de la Escuela de Negocios en la Universidad Metropolitan State en Denver desde 2004 hasta Junio de 2011, donde es profesor emérito desde mayo de 2012. Antes de servir como decano, fue catedrático y profesor de Economía en la Universidad Metropolitan State de Denver donde enseñó desde 1981. Ha sido profesor visitante en la Universidad de Colorado-Boulder y es investigador senior del Ludwig von Mises Institute. Recibió su PhD en economía en la Universidad de Colorado-Boulder en 1985. Es coautor, junto a Fred R. Glahe, del libro titulado The Hayek-Keynes Debate: Lessons for Current Business Cycle Research [El Debate Hayek-Keynes: Lecciones para la investigación del ciclo económico actual] (Edwin Mellen Press 1999). Ha publicado numerosos artículos académicos en el refinamiento y desarrollo de la teoría del ciclo económico de Mises y Hayek. Además de sus publicaciones científicas, el Dr. Cochran ofreció comentarios sobre las condiciones económicas actuales en los Daily Articles en Mises.org y en los medios de comunicación locales.

En reconocimiento a su contribución académica, el Dr. Cochran fue galardonado por la Universidad Metropolitan State con la Golden Key National Honor Society Outstanding Researcher/Scholar Award en el año 2002, y el Metro State’s Distinguished Service award de 2004.

 

ADRIAN RAVIER: Gracias profesor Cochran por esta oportunidad que nos ofrece de conocerlo un poco mejor. Por favor, cuéntenos cómo se interesó en la economía.

 

JOHN P. COCHRAN: Fui expuesto por primera vez a la economía como estudiante de grado de ingeniería en la Universidad de Arizona. Tomé tres cursos: un curso semestral de visión general que abarcaba los principios micro y macro, un curso de dinero y banca, y un curso de microeconomía intermedia. Todos formaban parte de un programa que proporcionaba un grado de ingeniería y un MBA en cinco años. Encontré a la economía mucho más interesante que la ingeniería. El interés en ingeniería declinó tanto que abandoné mis estudios de grado y pasé 6 ó 7 años enseñando artes marciales y administrando un estudio de Karate-Kenpo. Fue el Kenpo lo que me trajo a Colorado. Cuando decidí continuar mi educación, la economía parecía más interesante y prometedora que un retorno a ingeniería. Fue una fortuna tener a Gerald Stone y Ralph Byrns como profesores en Metro State donde completé mi trabajo de grado. Byrns y Stone fueron los autores de un libro de principios de economía muy exitoso (a la vez utilizado por Rotbhard) que fue uno de los primeros libros de principios que incorporaba la tasa natural, la economía del lado de la oferta y argumentos del public choice. Estos libros incluían reconocimiento de los trabajos de Mises y Hayek. El libro que le sigue al de Stone, Core Economics, todavía está disponible. Ambos me dirigieron en un proyecto senior que me tenía haciendo trabajo de nivel de grado en la controversia alrededor de la curva de Phillips y la teoría de la tasa natural. Esto inició un interés en el debate sobre la eficacia política que había sido provocada por la estanflación de la década de 1970 y principios de 1980 y el aparente fracaso de la economía Keynesiana. De una manera indirecta esto eventualmente me llevó a Hayek y Mises.

 

AR: ¿Qué nos puede decir acerca de su experiencia completando su PhD en economía en la Universidad de Colorado-Boulder? ¿Cuándo entró en contacto por primera vez con la Economía Austríaca?

 

JOHN P. COCHRAN: Cuando empecé la escuela de posgrado en la Universidad de Colorado-Boulder (Otoño de 1978), Colorado todavía requería una clase de historia del pensamiento y un preliminar en pensamiento para todos los estudiantes de Doctorado. Tuve la suerte de haber tenido a Fred Glahe como profesor. Él era un activo compañero de viaje que había financiado las visitas de muchos austriacos a Boulder, pero por desgracia la mayoría nos visitaron antes de mi tiempo en el campus, incluyendo a Hayek, Mises, Rothbard (a quien llegué a oír y conocer en su mejor momento destrozando la curva de Laffer), Lachman y Kirzner (a quien también pude escuchar). Audios de las charlas de Mises, Lachman y Hayek hoy están disponibles en Mises.org, por cortesía del profesor Glahe. A pesar de que no tuvo un gran impacto en su momento, la lista de lecturas del programa de Fred incluía temas austríacos como la teoría del capital, la influencia de los padres escolásticos en el descubrimiento de la economía, y una des-homogenización de Menger, Walras, y Jevons. Lamentablemente la Universidad de Colorado dejó el requerimiento de esta materia algunos años más tarde.

Mi interés en el debate por la efectividad de las políticas, originalmente disparado como trabajo de grado con Byrns y Stone, se reforzó con la secuencia de dos semestres de macro. Las lecturas incluían material de Patinkin, Leijonhufvud, Clower, Yeager, La Teoría General de Keynes; muchas perspectivas de desequilibrio monetario con un énfasis en información y coordinación de las fallas. El profesor Dugan, un estudiante de Arthur Marget, me introdujo un libro de este último titulado Teoría de Precios, además de D.H. Robertson, Lavington y una teoría monetaria previa a la Teoría General de Keynes.

Justo después de completar mi trabajo de curso, la Universidad de Colorado contrató un doctor de Standford, ahora en la Universidad de Denver, Tracy Mott. El profesor Mott fue un historiador académico en pensamiento y moneda con fuerte interés en Kalecki y Keynes. Aunque no tomé clases del profesor Mott, sí saqué provecho de su lista de lecturas. A pesar de sus diferencias en sus perspectivas de política, trabajó eficientemente con el Dr. Glahe para brindarle a los estudiantes una oportunidad de trabajo en áreas de la macro fuera del mainstream. Frank Vorhies completó su tesis de Marx, Mises y el dinero bajo su tutela. Frank me sugirió ver al Dr. Glahe para elegir un tema. Fred me entregó unas tres páginas de notas sobre el debate Hayek-Keynes que había utilizado en una reunión profesional y me sugirió que los convirtiera en una tesis. Esto comenzó un viaje de casi cuatro años que era esencialmente un segundo programa de postgrado (mayormente autodidacta) en Hayek, economía Austríaca, y especialmente en la teoría del capital y el dinero. Hayek me llevó a Mises y Rothbard. Todo esto fue hecho en su mayoría antes del Mises Institute y la enorme riqueza de recursos que desde entonces han puesto a disposición. Agradezco al cielo por las reimpresiones de Kelley, las tiendas de libros usados y a Sheed y a Ward. Gracias a Fred Glahe, he recibido una beca Earhardt por lo cual estoy muy agradecido. Probablemente completé la última tesis no cuantitativa en la Universidad de Colorado. La suerte y el momento – cinco años antes o cinco años después- ya no habría tenido la oportunidad de completar esta investigación.

 

AR: Entiendo que Usted está especialmente interesado en la teoría monetaria y la macroeconomía

 

JOHN P. COCHRAN: Sí, el estancamiento y la estanflación a partir de la década de 1970 hasta la década de 1980 y la aparente incapacidad de la entonces dominante ortodoxia Keynesiana para explicar o bien proporcionar orientación para restaurar la prosperidad atrajo mi interés como estudiante de grado en la teoría monetaria y la macro. El interés continuó en la escuela de posgrado y es probablemente lo que me hizo muy receptivo a Keynes. Keynes, no lo que se transformó en la ortodoxia Keynesiana, fue y sigue siendo de interés, ya que junto con la austríaca vio los problemas macro que surgen de cuestiones relacionadas con el tiempo y el dinero. Tanto Keynes como los Austríacos estaban tratando de modelar una economía de dinero-producción-intercambio y no una economía de trueque bajo la micro del equilibrio general. Los Austríacos para mí tenían claramente la ventaja debido a la ausencia, en el modelo de Keynes, de una comprensible teoría del capital. Un reto para los austríacos todavía es abordar las cuestiones de Keynes sobre las expectativas de los inversores. ¿Qué sucede si estas expectativas son significativamente erróneas, particularmente si se subestiman de forma constante los rendimientos potenciales? ¿Existen mecanismos que con el tiempo lleve a los participantes del mercado a reconocer el error y las expectativas correctas de manera que conduzcan a una eventual recuperación? El regime uncertainty [incertidumbre de régimen] de Higgs es una vía prometedora para seguir aquí. Me he corrido fuera de la teoría monetaria brevemente en un par de documentos con el profesor Ghale sobre la separación de la escuela y el estado. Esto me ha costado un temprano ascenso en mi carrera hasta que los unifiqué como artículos anti-vouchers.

 

AR: ¿Qué piensa del trabajo de Roger W. Garrison, y especialmente de las contribuciones que desarrolló en Tiempo y Dinero (2001)?

 

JOHN P. COCHRAN: Mi reacción inicial al libro apareció en el QJAE en el 2001 bajo el título Capital Based Macroeconomics: Recent Developments and Extensions of Austrian Business Cycle Theory. El paper es un buen resumen de la reacción Austríaca, tanto positiva como negativa. La reseña de Richard M. Ebeling, bajo el título Austrian Macroeconomics de la misma época es también muy buena. El libro, combinado con las contribuciones de Roger a los libros de Snowden y Vane de macro avanzada, y con su artículo “Hope” retomando los muy frecuentemente omitidos aspectos del sobreconsumo del auge, fueron especialmente importantes para comprometer a no austríacos a volver a examinar la perspectiva austríaca. El artículo del 2009 del profesor Garrison publicado en Cato JournalInterest-Rate Targeting During the Great Moderation” merece más atención de la que ha recibido. Después de una reciente relectura de 3 capítulos, 7, 8 y 9 en Tiempo y Dinero sobre Keynes, estoy empezando a creer que el libro realmente establece cómo Hayek podría haber respondido a la Teoría General. Tiempo y Dinero acoplado con Capital in Disequilibrium [Capital en Desequilibrio] de Peter Lewin son tal vez los dos libros más importantes post Kirzner/Rothbard para aquellos interesados en el desarrollo de la estructura de capital basada en economía austríaca.

 

AR: Recuerdo su artículo Use and Abuse of Equilibrium in Business Cycle Theory [Uso y abuso del equilibrio en la teoría del ciclo económico]. ¿Garrison abuso del equilibrio en su modelo?

 

JOHN P. COCHRAN: Ese es uno de mis primeros (y favoritos) trabajos con Fred Glahe. Una versión ligeramente revisada es el capítulo 11 de nuestro libro sobre el debate Hayek-Keynes de 1999. En mi opinión, el trabajo de Garrison y su uso del concepto de equilibrio encaja consistentemente con el que usaron Mises y Rothbard – la posición austríaca a mitad de camino entre el equilibrio siempre de la nueva economía clásica y el equilibrio nunca de Shackle-Lachmann.

 

AR: ¿A qué se refiere con “capital en desequilibrio”?

 

JOHN P. COCHRAN: Tomé el término del libro de Peter Lewin. Es una excelente descripción del proceso de mala-inversión que acompaña al auge insostenible. Una de las ventajas del diagrama de Garrison es que ofrece una visión de este fenómeno de desequilibrio creado por la mala política monetaria y su efecto distorsivo sobre la producción – el problema de “lidiar con estructuras de producción”. El consumo excesivo y las malas inversiones del auge crean fallas significativas de la coordinación de planes. Incrementar el gasto en general no va a resolver y muy probablemente empeorará los factores subyacentes que causan la quiebra. El ciclo es un problema de desequilibrio; una falla de mini cálculo. Esta cuestión se aborda con más detalle en mi artículo Capital in Disequilibrium: Understanding the “Great Recession’ and Potential for Recovery [Capital en Desequilibrio: Entendiendo la “Gran Recesión” y el potencial para recuperarse] The Quartely Journal of Austrian Economics, 13, número 3, 42-63 (2010).

 

AR: ¿Cómo encuentra el estado actual de la Macroeconomía y la Macroeconomía Austríaca? ¿Hay desarrollos y avances recientes?

 

JOHN P. COCHRAN: Estimaría que el estado actual de la macroeconomía de la estructura del capital es más saludable que la moderna macroeconomía gracias en parte al reconocimiento de muchos de que la actual crisis tuvo elementos austríacos. Axel Leijonhufvud, en su comentario del 2008 Keynes and the crisis [Keynes y la crisis] (Center for Economic Policy Research Policy Insight, número 23) es un buen ejemplo. Incluso los economistas mainstream macro muy tradicionales, como John Taylor han argumentado que la Fed, a principios de los años 2000, dejó los tipos de interés demasiado bajos por demasiado tiempo. Steve Hanke, especialmente en sus columnas de Globe Asia, ha utilizado análisis austríacos.

El rápido retorno a las recomendaciones de políticas Keynesianas, como “acto reflejo”, no habla bien del estado de la macro en general, pero el número de economistas que se unió en febrero de 2009 a la carta del Cato en el Wall Street Journal en contra de los planes de estímulo de EEUU fue alentador.

Descubrimientos y avances: Joe Salerno tiene en progreso trabajos muy interesantes que están expandiendo nuestra comprensión de los aspectos sobre consumidores del desarrollo y aplicando el análisis a la actual recesión y la lenta recuperación. Selgin, Lastrapes y White tienen un artículo por publicar en el Journal of Macroeconomics (actualmente disponible como artículo de trabajo del Cato, número 2, Diciembre 2010), Has the Fed Been a Failure? [¿Ha sido la Fed un fracaso?] que es excelente. Garrison y yo hemos estado enfatizando cómo la expansión crediticia del Banco Central a menudo acompaña a un shock real frenando a la tasa de interés a la Hayek y así deteniendo con eficacia el auge antes de que la mala inversión y el sobre consumo lleguen demasiado lejos. Tu artículo en el QJAE (2011), Rethinking Capital Based Macroeconomics [Repensando la Macroeconomía del Capital] construye sobre el argumento de Hayek de que el estímulo monetario aun cuando existen recursos ociosos desvía la producción. La política puede proporcionar un aumento (temporal) de empleo ahora, pero a costa de un desempleo mayor más tarde hasta que la mala dirección es descubierta y corregida. El reciente interés renovado en el concepto de incertidumbre de régimen de Robert Higgs es muy alentador. A riesgo de dejar fuera importantes contribuidores, Cwik, Mulligan, Bagus y Howden, Hoffman y Schnabl están haciendo un trabajo muy interesante. Por supuesto que Boettke, Garrison, Lewin y Horwitz continúan haciendo contribuciones. Me gustaría pensar que mis artículos del 2010 y 2011 en el QJAE son avances en nuestra comprensión de la recesión y la recuperación.

El trabajo empírico/histórico que respaldaría la macroeconomía basada en la estructura de capital se ve obstaculizado porque los datos de la contabilidad tradicional del producto y los ingresos encaja con la concepción Keynesiana de la economía macro hidráulica, pero no con un punto de vista basado en el capital. La teoría Austríaca del capital implica que una parte significativa de la actividad económica actual no es dirigida hacia el consumo actual, sino hacia el consumo futuro.

Mark Skousen en su Structure of Production with a New Introduction [Estructura de la Producción con una Nueva Introducción] (2007 [1990], pp. xi-xxxix) provee un excelente resumen. Skousen recomienda moverse hacia una medida como el Gasto Doméstico Bruto (GDB) para obtener una imagen más realista de la importancia de la inversión empresarial (orientada hacia el futuro) en el total de la actividad económica actual. Mientras que el consumo parece ser aproximadamente el 70 por ciento de la economía basada en PBI, una medida de la actividad económica, como GDB, está más en línea con una visión de la estructura de capital de la economía. Con el GDB el consumo es más cercano a 30 por ciento (Skousen, 2007, p. xvi). Creo que George Reisman trabajó en esto también. ¡Se necesitan más trabajos como éstos!

El trabajo de Sudha Shenoy 2007 Investment Chains Through History or An Historian’s Outline of Development: ‘Using Goods of Ever Higher Orders’ [Cadenas de inversión a través de la historia o el Producto de un historiador del desarrollo: “el uso de bienes de órdenes cada vez más altos”] (Indian Journal Economics and Business, Special Issue, 185-215) debe ser estudiado por cualquiera que verdaderamente quiera comprender la importancia de la estructura del capital hacia el crecimiento y desarrollo.

 

AR: Usted fue coautor de un libro con Fred Glahe en el debate Keynes versus Hayek. ¿Por qué cree que este debate está recibiendo nueva atención?

 

JOHN P. COCHRAN: La atención es una ventaja. Uno de los temas del libro era que tanto Hayek como Keynes presentaban alternativas al modelo neoclásico a través de intentos de entender cómo funciona una economía con dinero. Ambos colocan un énfasis significativo en la función de tiempo y dinero en la creación de las fallas de coordinación. El subtítulo del libro era “lecciones para la investigación actual del ciclo económico”. Si se hubiera prestado más atención a las ideas Hayekianas no estaríamos frente a los problemas que hoy tenemos. Dicho esto, Keynes y los Austríacos son muchos más relevantes ahora. Esta crisis puso de manifiesto la debilidad del nuevo enfoque clásico incluyendo no sólo la teoría de los ciclos económicos reales sino también su rama neo-keynesiana. La crisis también trajo de vuelta, por desgracia, un enfoque keynesiano demasiado simplista de la política fiscal. Esto a pesar de la abrumadora evidencia empírica que muestra su ineficiencia, intentando generar la recuperación mediante subsidios de los gastos de consumo con la reducción temporal de impuestos, la extensión de beneficios de desempleo y cupones de alimentos. Muchos nuevos keynesianos resucitados deberían leer el trabajo de T.W. Hutchinson titulado The Politics and Philosophy of Economics: Marxians, Keynesians and Austrians [La Economía Política y Filosófica: Marxistas, Keynesianos y Austríacos], Routledge 1981, pp. 108-154) sobre la discusión de Keynes versus Keynesianos. Keynes en 1937, con el desempleo en Gran Bretaña alrededor del 12%, se parece más al ex Presidente de la Fed de Kansas City Thomas Heing, que al Presidente de la Fed Bernanke o a Paul Krugman.

 

AR: La actual política monetaria que la Reserva Federal está aplicando ha desarrollado un interés especial en el caso japonés. ¿Puede Usted hacer un resumen de las conclusiones a las que ha llegado con su propia investigación sobre el tema?

 

JOHN P. COCHRAN: Uno de los costos de asumir una posición administrativa: la última vez que realmente he profundizado en Japón fue en 2004. Aquellos interesados pueden acceder a mis pensamientos en “Capital-Based Macroeconomics: Boom and Bust in Japan and the U.S.” [La Macroeconomía Basada en el Capital: Auge y Depresión en Japón y Estados Unidos] (Indian Journal of Economics and Business, vol. 3, no. 1, 1-16) con Noah Yetter y Fred R. Glahe.

Mi instinto me dice que Japón debería ser un ejemplo de cómo un exceso de dinero fácil luego de una crisis impide la reestructuración necesaria para liquidar las malas inversiones y reorientar la distribución de recursos en una estructura de producción más sostenible. Dinero fácil y mucho estímulo fiscal keynesiano orientado al consumidor no llevó a una recuperación en Japón, sino al estancamiento de Japón durante años. Siguiendo dicha política es probable que se haga lo mismo en EEUU, si no nos movemos hacia una estanflación, que es el resultado más probable si la Fed no logra desarrollar su hoja de balance de manera oportuna.

 

AR: ¿Qué similitudes y diferencias puede encontrar entre la gran depresión, la crisis japonesa y la crisis americana subprime?

 

JOHN P. COCHRAN: La crisis americana subprime fue, para mí, un doble auge y una doble crisis hayekiana. El primer auge y crisis fue inducido con la Reserva Federal y la expansión monetaria retrasando un shock de productividad (véase el artículo citado más arriba). La crisis subprime ilustra lo que acabas de escribir recientemente (en A. Ravier y P. Lewin, “The Subprime Crisis” [La Crisis Subprime], QJAE, Vol. 15, Num. 1, Primavera de 2012) – el Banco Central de Estados Unidos (Fed) fue demasiado expansionista comenzando inmediatamente después de la primera recesión post 2000. Esta vez la Fed sobre-estimuló en base a una burbuja inmobiliaria políticamente influenciada y una creciente acumulación de ahorros globales (Gracias a Roger Garrison por esta idea. El trabajo de Pierre Lemieux titulado Somebody in Charge: A Solution to Recessions? [Alguien a Cargo: ¿Una solución para la recesión?] es excelente en la otra política -no del Banco Central- con causas relacionadas a la crisis. Las dos crisis de EE.UU. en este siglo, como la Gran Depresión, ilustran cómo el dinero puede generar mala inversión, incluso si los precios agregados son relativamente estables. La segunda, de 2007, debería ser una advertencia de que el estímulo monetario aun cuando los recursos parecen ser abundantes pueden ser desestabilizadores a largo plazo. El ciclo económico de Japón me parece que ha sido más tradicional, al estilo Miseseano, directamente iniciado por la política del Banco Central. (ver el artículo de 2004 de Japón y EE.UU.).

Japón y EE.UU. en comparación con la Gran Depresión pueden proveer soporte a los argumentos Hayekianos (1970) de que una vez que se produzca una crisis, se debe prevenir un colapso del flujo de dinero. Aunque se evitó el colapso, es muy probable que se pudieran haber evitado con una menor expansión por parte de la Fed y sin el riesgo moral asociado a la idea de que la Fed estaba eligiendo ganadores y perdedores (Véase el artículo de Jeffrey Rogers titulado Hummel’s “Ben Bernanke versus Milton Friedman”, : The Federal Reserve’s Emergence as the U.S. Economy’s Central Planner [Ben Bernanke versus Milton Friedman: La emergencia de la Reserva Federal como planificadora central de la economía de EE.UU.” (The Independent Review, 2011 15:1 Primavera: 485-518). No está claro si la recuperación se ha visto favorecida por la respuesta política.

 

AR: ¿Qué opina Usted de las políticas que Obama y la Reserva Federal están tomando para resolver el problema?

 

JOHN P. COCHRAN: Probablemente la mejor respuesta es una carta que envié a Denver Post en respuesta a una de sus editoriales alabando recientemente (Agosto 2011) las palabras de Bernanke. El post no se publicó pero sí lo posteé en los comentarios del Blog del Mises Institute.

En su trabajo “Fed chief speaks loud and clear” [Jefe de la Fed habla alto y claro] del 27 de agosto, correctamente resumes que la economía de EE.UU. debe recuperarse y que lo que se interpone en el camino, es la gente a cargo. Pero el análisis de Bernanke es erróneo y no identifica a los verdaderos culpables. La economía ha sido efectivamente detenida por el regime uncertainty [la incertidumbre de régimen] creada por la retórica anti mercado y el medio ambiente emanando de los líderes en Washington. Un ambiente similar anticipó la recuperación en la década de 1930. La política de la tasa de interés cercana a cero de la Reserva Federal en el período 2003-2005 fue, si no la causa, el proveedor de los acontecimientos que condujeron a la crisis financiera de 2007. El actual compromiso de la Fed de mantener las tasas de interés cercanas a cero en el largo plazo, ha sido debidamente criticado por el Presidente de la Fed de Kansas City, Thomas Hoening, quien ahora amenaza con revivir la estanflación de la década de 1970.

La política fiscal ha sido aún más equivocada e ineficiente. Los EE.UU. no deberían haber tenido que soportar la lenta y prolongada recuperación y la carga de la deuda que fueron los efectos previsibles de un retorno a la cruda política keynesiana sobre la base de la vieja idea de que una gran cantidad de gasto público podría…. curar una recesión y encender una nueva era de prosperidad liderada por el gobierno. Compare la predicción del gobierno de que en el 2009 un paquete de estímulo de $862 mil millones mantendría la tasa de desempleo por debajo del 8% con la del 9 de Febrero del 2009 de la carta del Cato Institute (WSJ, p. A14), firmada por más de 200 economistas, que argumentó que el apoyo a los estímulos fue “un triunfo de la esperanza sobre la experiencia de creer que el gasto público ayudará a la economía de EE.UU…” Esto es tan cierto ahora como lo era entonces. Mientras que una buena política económica podría lamentablemente tener que esperar un nuevo liderazgo en Washington (y en la Fed), esa mejor política, es ahora, y fue en el momento del pasaje del estímulo fallido, una política que se juntó con un retorno a una moneda sana “debe centrarse en reformas que remuevan los impedimentos al trabajo, ahorro, inversión y producción. Las menores tasas de impuestos y una reducción de gobierno son las mejores maneras de utilizar la política fiscal para impulsar el crecimiento”. Espero que no tengamos que soportar una década             perdida de los malos resultados económicos debido a este enorme fracaso de liderazgo, tanto político como económico, para soportar una dura lección aprendida de la historia – la política de gasto keynesiano es una política de callejón sin salida. Para más comentarios recomiendo lean tres de mis artículos disponibles en Mises. Org, el primero de marzo de 2009, titulado “A Free and Prosperous Commonwealth” [Un Bienestar Libre y Próspero], el segundo de junio 2009 titulado “Return of the Dead Hand” [Retorno de la mano muerta] y el tercero del 5 de octubre de 2010, bajo el título “Are the Austrians too Harsh?” [¿Son los Austriacos muy duros?].

 

AR: ¿A qué te refieres con Sound Money [moneda sana]? ¿Cuál es la solución Austríaca para este problema? ¿Por qué tenemos tantas dificultades para encontrar una única respuesta a estos problemas?

 

JOHN P. COCHRAN: Estaba tratando de establecer un contraste entre la estabilidad monetaria, a menudo defendida por los partidarios del Banco Central, y el enfoque Austríaco. Una moneda sana es un dinero de mercado, no nacional, elegido operando en un sistema bancario sujeto al Estado de Derecho. Para más detalles véase a continuación los comentarios de banca o mi conferencia que el instituto Mises publicó en forma revisada como “Capital, Monetary Calculation, and the Trade Cycle: The Importance of Sound Money.” [Capital, cálculo monetario y ciclo económico: La importancia del dinero sano] (QJAE, vol. 7, número. 1, 17-25).

 

AR: ¿Cree Ud. que la banca libre es la solución? ¿Hay algún libro o artículo que muestre la transición de la Fed para volver a una moneda sana?

 

JOHN P. COCHRAN: La Banca Libre basada en un dinero mercancía correctamente definido y entendido y elegido en el mercado – realmente prefiero el término “libertad bancaria” que proviene del término de Mises “Manipulation Of Money and Credit” [Manipulación del Dinero y el Crédito] (1998, p. 45), pero tomé el término como una sugerencia de Larry Sechrest – es ciertamente una alternativa institucional preferida a la moneda fiduciaria del gobierno y un banco central, especialmente con respecto a la capacidad de las instituciones monetarias para generar ciclos. Esta fue, en mi interpretación, la visión de Mises (ver debajo). Larry White tiene un pequeño artículo muy interesante en el Cato Journal de otoño 2011 que es muy bueno y se titula “A Gold Standard would have restrained the Boom and Bust” [El Patrón Oro hubiera frenado el auge y la crisis]. Sugeriría a cualquiera que quiera empezar a pensar sobre el retorno al patrón oro y el dinero sano empiece por leer a Rothbard en “The Case for a Genuine Gold Dollar” [El caso de un dólar de oro genuino]. La reciente colección de ensayos de Salerno Money, sound and unsound [Dinero, sano y enfermo] es también muy recomendable.

 

AR: ¿Cuál es su opinión sobre el debate de reserva fraccional bancaria entre Rothbard y Huerta de Soto por un lado, y White y Selgin por el otro?

 

JOHN P. COCHRAN: Mis más recientes pensamientos sobre este tema se pueden encontrar en el Cobden Centre, al que se puede acceder desde este link: http://www.cobdencentre.org/author/cochranj/#. El debate es importante, pero secundario a la necesidad de eliminar la banca central con un retorno a una moneda sólida determinada por el mercado. En cuanto a los ciclos económicos, mientras que las reservas del 100% sin duda eliminan la creación de crédito como fuente de fluctuaciones económicas, tiendo a alinearme con la visión de Mises que es para mí compatible con la posición Selgin-White.

La banca libre es el único método para la prevención de los peligros inherentes en la expansión del crédito. Es cierto que no obstaculizaría una expansión de crédito lento, mantenida dentro de límites muy estrechos, por parte de los bancos cautelosos que proporcionan al público toda la información necesaria sobre su situación financiera. Pero bajo la banca libre habría sido imposible la expansión crediticia con todas sus consecuencias inevitables que se convirtió en una característica habitual –uno se tienta de decir normal- del sistema económico. Sólo la banca libre habría hecho que la economía de mercado sea segura contra la crisis y la depresión. Y no hay ninguna razón para abandonar el principio de la libre empresa en el campo de la banca. (Mises 1998, p. 440)

 

En la actualidad algún tipo de banca libre parece más práctico y probable de ocurrir. Dicha reforma puede tener que comenzar por la primera eliminación de todas las barreras legales a los fondos privados al igual que Ed Stringham ha estado discutiendo en relación con la prestación privada de servicios de policía y protección. El margen de al menos tres decisiones entre los bienes, dinero, y activos y los relacionados nexos ahorro-inversión y el trade-off de bienes actuales-bienes futuros son muy complicados y por lo menos para mí, basado solamente en mi comprensión de la economía, favorece al lado de la libertad bancaria. Estoy abierto a ser convencido de lo contrario y yo también reconozco que no todos los argumentos a favor de las reservas 100% son de carácter económico. Sí encuentro el reciente movimiento de extender los argumentos de reserva del 100% a los argumentos en contra de los plazos de intermediación preocupante.

 

AR: He visto que la mayoría de tus artículos de investigación son publicados en el QJAE. Recuerdo algunos economistas austríacos, como Peter Boettke, sugiriéndonos publicar nuestros trabajos en los journals mainstream. ¿Qué opina de ese comentario?

 

JOHN P. COCHRAN: Todos deberíamos estar trabajando no solo en economía austríaca, sino en buena economía. Ya que para muchos austríacos, los dos coinciden. Pienso que deberíamos trabajar para lograr que los journals austríacos sean lo mejor posible lo cual debe incluir presentar algunos de nuestros mejores trabajos allí. Teniendo en cuenta que hoy en día las revistas austríacas no obtienen mucho prestigio en la academia como deberían esta estrategia puede ser mucho más fácil de hacer para alguien como yo cuya carrera profesional dio lugar a una institución de enseñanza y no una institución de investigación importante.

En última instancia los economistas austríacos necesitan influencia (y trabajos en instituciones más prestigiosas) que por un tiempo requiere la exigencia de publicación en los puntos de mayor reconocimiento. Pero aún así deseo que algunos de los próximos prolíficos escritores/investigadores envíen algunos de sus mejores trabajos a revistas austríacas para eventualmente ayudar a mejorar el prestigio de éstas.

Casi siempre he citado trabajo mainstream en mis escritos, incluso aquellos del QJAE. He tenido alguna interesante correspondencia con los autores citados, algunos muy positivos.

 

AR: Me imagino varios jóvenes estudiantes de economía y economistas austríacos leyendo esta entrevista. ¿Tiene alguna sugerencia para ellos?

 

JOHN P. COCHRAN: Hay algunos nuevos e increíbles modelos construyendo carrera y reputación en los EE.UU., Europa y América del Sur – muy alentadores para alguien a quien le tomó varios años conseguir publicaciones vinculadas a un análisis austríaco. Miren lo que están haciendo, como mezclan el uso de la teoría económica con el análisis histórico, y emúlenlos. Si están recién comenzando, traten de estudiar con ellos. Estos “jóvenes” están construyendo sobre el trabajo realizado por Block, Salerno, White, Boettke, Rizzo, etc., que mantuvieron la economía austríaca viva y bien. Ahora están tratando de hacer que la economía austríaca sea más accesible para el público y la profesión. Ambos son esenciales. Después de haber construido una sólida carrera de logro académico, no descarten involucrarse en la administración – jefe de departamento o decano. Con respecto a mi producción académica, sí estuvo casi estancada por un tiempo (algunos pueden pensar que no fue una gran pérdida) a pesar de que originalmente pensé que sería como alambre de espina en la barandilla para evitar que la abuela se deslice hacia abajo – me demoraría un poco pero que no me detendría.

Sin embargo, un servicio como este puede aumentar la estima de los economistas austríacos en los ojos de la academia fuera de los departamentos de economía y puede tener alguna influencia sobre los recursos, contrataciones, y el currículo. Sí tuve uno de esos nuevos gigantes economistas que estaba en una institución impidiendo contrataciones de libre mercado remarcarme que le habría gustado que yo fuese su decano.

 

AR: Gracias profesor Cochran.