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La Arena 1La posible suba en la tasa de interés de corto plazo de Estados Unidos, la desaceleración del crecimiento chino y la devaluación de Brasil implicarán un cambio de ciclo para la economía argentina.
 
Las distintas economías latinoamericanas son dependientes del precio de los commodities que representan sus principales productos exportables. Es el caso del crudo en Venezuela y Ecuador, el gas en Bolivia, el cobre en Chile y distintos alimentos e insumos en Argentina, Brasil, Perú y Colombia. Los precios de estos y otros commodities han alcanzado niveles récord en la última década, lo que condujo a estas economías a un afortunado ciclo de crecimiento económico.

¿De qué depende el precio de los commodities?
Como todo precio, también en el caso de los commodities depende de su oferta y su demanda, pero sobre estas dos variables impactan también otros factores. Veamos por ejemplo el caso de la soja. Por el lado de la oferta, es determinante el nivel de producción que pueda ocurrir en Estados Unidos y otras economías productoras de soja. Si hubiera una sequía en el Norte, eso contribuiría a su escasez, lo que puede implicar en una suba en el precio internacional de la soja. Por el lado de la demanda, se apunta especialmente al mercado chino, que demanda este commodity tanto por su uso como insumo como también por su uso como alimento. A medida que China crece, se va desarrollando una clase media que incrementa su consumo, lo que representa a su vez una mayor demanda de soja y presiona sobre su precio hacia arriba.
Si Estados Unidos tuviera cosechas récord, o si China disminuyera su demanda, entonces el precio de la soja podría caer, y eso afectaría tanto a los productores locales como al gobierno argentino, que necesita de estos ingresos fiscales generados por las retenciones para sostener su delicada situación presupuestaria.
 
La Arena 2El rol que juega la política monetaria de la Reserva Federal
Indirectamente, sin embargo, puede haber otros factores, que impacten sobre el precio de los commodities. Nos referimos aquí a la política monetaria que conduce la Reserva Federal, es decir, el banco central de los Estados Unidos. La Fed –como se la denomina comúnmente-, ha aplicado desde fines de 2001 una política de enorme liquidez que infló la burbuja inmobiliaria americana e impactó positivamente en el precio de los commodities en general. Sólo a mediados de 2004 la Fed interrumpió esta política, al observar Alan Greenpsan que existían síntomas de inflación. Esta política contribuyó al desinfle de aquella burbuja, lo que condujo a la economía estadounidense a la gran recesión de 2008. Desde entonces, y para hacer frente a la crisis económica más virulenta desde los años treinta, el gobierno americano ha aplicado numerosos planes de estímulo fiscal, y a la vez, la Fed ha mantenido la tasa de interés de corto plazo en torno al 0 ó 0,25 %. Tras siete años de estímulos monetarios y una política crediticia laxa, los analistas predicen que en 2016 enfrentaremos subas continuas en la tasa de interés, que podrían afectar a todos los precios de los commodities a la baja, y al mismo tiempo, contribuir en la desaceleración del crecimiento chino, pues Estados Unidos es su principal socio comercial.
Un cambio de política monetaria de la Fed, implicaría un cambio de ciclo en el mundo entero, lo que conduciría al desplome de los precios de los commodities, y al mismo tiempo impactaría negativamente sobre la demanda china sobre la soja o el trigo.
 
El rol que juega la devaluación de Brasil
La delicada situación de la economía brasileña, también debiera preocupar a los candidatos a Presidente de la Argentina, puesto que representa a nuestro principal socio comercial.
Brasil tiene hoy una economía estancada, y ha decidido atacar el problema con una devaluación que ha conducido al Real al mínimo de 12 años en su relación contra el dólar. Si bien la Presidente Dilma Rousseff ha manifestado su preocupación por alcanzar el equilibrio fiscal, la situación ha empeorado y el déficit primario más que se triplicó en relación al año pasado. La CEPAL ubicó a Brasil como el segundo país de la región con peor desempeño esperado para este 2015, luego de Venezuela, con una caída del producto estimada del 1,5 %.
Pero su situación local que es de por sí complicada, se podría agravar si la Fed decidiera aumentar la tasa de interés. Cuando esto ocurra, los capitales que han ingresado en Brasil en forma de Inversión Extranjera Directa se irán hacia Estados Unidos atraídos por la mayor tasa de interés. Aquellas economías latinoamericanas que muestran hoy equilibrio fiscal y abultadas reservas en dólares en el Banco Central podrán quizás enfrentar este cambio de ciclo, pero definitivamente este no es el caso de nuestro vecino.
 
Escenario desfavorable para 2016
A la recuperación de la economía argentina que observamos desde 2003, lo acompañó un contexto internacional favorable, que consistía en enorme liquidez, y una performance positiva en China y Brasil como nuestros principales socios comerciales. Es cierto que la economía permaneció bastante cerrada al ingreso de capitales y practicó políticas proteccionistas para vivir de lo nuestro; pero nadie puede dudar el rol que las retenciones a las exportaciones de soja, trigo y demás, generaron sobre el ingreso de fondos que permitieron avanzar en la política social como aspecto central del actual modelo. Un cambio de ciclo, que surja a partir de la suba en la tasa de interés de corto plazo en Estados Unidos, puede afectar negativamente en la actividad económica de China y Brasil, además de hundir el precio de los commodities, lo que impactará negativamente en las delicadas finanzas públicas argentinas.  
* Artículo publicado originalmente en el suplemento del Campo del diario La Arena, de La Pampa en Argentina.