Acabo de enterarme del fallecimiento de Douglass North, el pasado 23 de noviembre, lo cual entristecerá a muchos seguidores de este blog.

Conocido economista e historiador estadounidense, recibió el Premio Nobel en Economía en 1993, junto a Robet Fogel. Su mayor aporte, a mi entender, fue haber señalado la importancia de las instituciones para el pensamiento económico, contribución que luego se extendió a diversas áreas incluyendo la teoría de la empresa. La Academia Sueca rescata su contribución a la renovación de la investigación en historia económica, a partir de la aplicación de técnicas cuantitativas para explicar los cambios económicos e institucionales.

Nunca conocí a Douglass North, pero no hay evento al que asista en donde no sea referenciado, ni curso que yo mismo dicte, donde no mencione su nombre. Lo conocí más bien por sus escritos, a los que accedí gracias a las clases de Martín Krause, quizás su mejor alumno en la Argentina.

Habría que ver qué relación existe entre el Index of Economic Freedom que siempre referenciamos, con los aportes de Douglass Noth, lo mismo que el Indice de Calidad Institucional que año a año actualiza Martín Krause con aquellas contribuciones.

Muchos economistas hablan de instituciones, pero pocos la han definido tan magistralmente como lo ha hecho él mismo. Cito un artículo aparecido en Libertas que recomiendo a todo joven economista que quiera profundizar en el tema:

“[I]nstituciones son regularidades en las interacciones repetitivas entre individuos. Proveen un marco dentro del cual las personas tienen cierta confianza acerca de la determinación de los resultados. No sólo limitan el alcance de las opciones en la interacción individual sino que amortiguan las consecuencias de cambios en los precios relativos. Las instituciones no son personas, son costumbres y reglas que proveen un conjunto de incentivos y desincentivos para individuos. Implican un mecanismo para hacer cumplir los contratos, sea personal, a través de códigos de comportamiento, sea a través de terceros que controlan y monitorean. Debido a que, en ultimo término, la acción de terceros siempre implica al estado como fuente de coerción, la teoría de las instituciones incluye un análisis de las estructuras políticas de la sociedad y el grado en que éstas proveen un marco para que el “hacer cumplir” – enforcement – sea efectivo.
Las instituciones surgen y evolucionan por la interacción de los individuos. La creciente especialización y división del trabajo en la sociedad es la fuente básica de esta evolución institucional. Dado que la interacci0n de los individuos implica costos de transacción positivos, esta aproximación se diferencia del marco de equilibrio general de la economía neoclásica. En este último no hay costos de transacción, y por lo tanto no hay instituciones. Sin embargo, en el mundo real los costos de transacción son una parte importante y creciente del producto bruto nacional. (North y Wallis, de próxima aparición.)
Dentro de este marco institucional, los individuos forman organizaciones para hacer suyas las ganancias provenientes de la especialización y la división del trabajo. Pueden establecer contratos entre ellos, voluntariamente o por coerción, en los cuales especificarán los términos de intercambio. Cuando un número de contratos caen dentro de un gran contrato sombrilla, forman una organización. Alchian y Demsetz [1972] y otros han mostrado cómo una firma u otro tipo de organizaciones son nada más que un nexo de contratos. Si bien las organizaciones implican cierto número de individuos, es importante recordar que una organización puede actuar como una entidad, y esto hace que su status sea algo diferente del de individuos que contratan con otros individuos. Es mas, la ventaja clave de una organización frente a los contratos individuales es que dentro de una organización los contratos pueden especificarse de modo de minimizar la disipación de rentas entre las partes contratantes. En realidad el determinante básico del modo de intercambio (mercado vs. jerarquía) es la estructura que minimizará los costos combinados de transacción y producción.”

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