LibertasEn este artículo María Blanco González intenta establecer un vínculo entre las enseñanzas de Adam Smith y la moderna psicología evolucionista. El sentido de esta relación, que a primera vista puede parecer sorprendente, es que las aportaciones a la economía del autor escocés se basan en presupuestos muy concretos sobre la naturaleza humana y su comportamiento. Es en este ámbito en el que el presente trabajo encuentra ciertas similitudes tanto en el enfoque como en algunos conceptos empleados por la actual psicología evolucionista liderada por Cosmides y Tooby, de un lado, y Adam Smith, de otro lado.

A partir de La teoría de los sentimientos morales, y una vez definidos los presupuestos básicos más cercanos a la psicología evolucionista, el ejercicio consiste en reflexionar respecto a la vigencia de problemas como el intercambio, la búsqueda del propio interés, el atruismo o el  origen de la justicia, estudiados por Adam Smith, contemplados desde la perspectiva de la psicología evolucionista y otras disciplinas afines. Si bien es cierto que la filosofía del hombre encerrada en las páginas de la Teoría de los Sentimientos Morales es hija de su tiempo, y como tal, adolece de los mismos defectos que las demás teorías de la época, la visión smithiana sobre sale en su modernidad y profundidad, especialmente cuando se atiende a las conclusiones que autores como Cosmides y Tooby sacan acerca de qué impulsa a la acción humana.

Acceda aquí al artículo publicado en la revista Libertas. Segunda Época.