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El tema de qué puede suceder con la inflación en Argentina sigue siendo una prioridad en la opinión pública. Uno los costos del gradualismo es que los problemas que preocupan al votante se mantienen en el tiempo, por lo que más fácilmente reviven en un contexto electoral como el actual. Se sigue hablando del pasado que no se termina de ir en lugar de discutir las oportunidades del futuro. Medido interanualmente, la inflación se encuentra en claro descenso, ¿por qué entonces hay cierta preocupación a futuro?

El gráfico muestra que en los primeros meses del gobierno de Macri la inflación aumenta. Esto se debe en parte al lag heredado del kirchnerismo. Pero a principios del 2016 se nota un marcado descenso de la inflación interanual a valores similares a los que recibió Marcó del Pont.

Durante el kirhcnerismo se afirmaba que el déficit fiscal era el origen de la inflación. Esto no es, por supuesto, porque el déficit en sí genere inflación, el problema es la monetización del mismo. El déficit fiscal, hasta el momento, no muestra claros signos de corrección. De allí la duda de si el BCRA está eliminando la inflación o si está cambiando menor inflación presente a expensas de mayor inflación futura. Esta segunda opción no es una genuina eliminación de la inflación.

Dos datos pueden alimentar esta hipótesis. En primer lugar la emisión de Lebacs que ya supera a la base monetaria. Estos bonos eventualmente deben pagarse volviendo a poner pesos en el mercado (más la tasa de interés de los bonos). El otro dato es que la tasa de crecimiento de la base monetaria y M2 ha comenzado a crecer nuevamente. Esto sugiere que es posible que la inflación se acelere nuevamente, y casualmente…, luego de las elecciones.

Este trade-off entre inflación presente y futura lleva a que se considere si no es preferible financiar el déficit con emisión (sin esterilizar) para que sea más claro al votante medio cuál es el costo del déficit fiscal. El argumento es que la política actual confunde a la opinión pública quitando el apoyo por parte del votante necesario para hacer las necesarias reformas fiscales.

Pero este no es el único escenario posible. ¿Qué otras alternativas hay con las Lebacs? Posiblemente el escenario ideal sea que una recuperación de la economía así como una baja de la inflación lleven a un aumento en la demanda de dinero que permita ir cancelando Lebacs sin efecto inflacionario. ¿Es este escenario factible con el monto ya emitido de Lebacs? ¿Es este escenario factible con la presión fiscal actual, con la alta regulación de mercado, etc.?

Otro escenario posible es que las Lebacs no se paguen. Un maquillado default unilateral en la forma de canje forzoso alargando plazos y bajando tasa sería un ejemplo de este caso. ¿Es este escenario factible? O, una pregunta más difícil de responder, ¿es este escenario factible si por le motivo que sea hay nuevas autoridades en el BCRA?

Una posibilidad para darle más herramientas al BCRA es que el Tesoro cambie las Letras Intransferibles en el balance del BCRA por Letras Transferibles. Si es cierto que el Tesoro va a pagar sus deudas, este canje debería ser bien visto tanto por el Tesoro como por el BCRA. ¿Está el Tesoro dispuesto a respaldar su postura o se queda sólo en palabras?

Es cierto que la inflación está bajando. Pero antes de cantar victoria es importante entender por qué está bajando. Quienes aún ven prematuro cantar victoria no lo hacen necesariamente por ser opositores ciegos, sino por la incertidumbre de cómo se van a manejar los pasivos del BCRA a futuro. Las políticas económicas hay que evaluarlas tanto a corto como a largo plazo.

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